Esta no es una historia como las demás, no termina con un “vivieron felices por siempre”, ni nada parecido, esta es una historia dura, realista, cruda y dolorosa probablemente solo se parezca a los cuentos de hadas porque tiene princesas y maldiciones pero de un modo completamente diferente pues esta es la vida real de una simple chica que golpe tras golpe comprendió que la vida no es como la pintan. Bueno esta es mi historia…
Comenzare por decir que mi nombre es Al, y que es un gusto tener visitas porque suelo estar sola en este cuarto oscuro y gris, sabía que tarde o temprano se preguntarían por mí. Pero bueno ustedes vinieron por mi historia, saben duele mucho el recordar, reabrir viejas heridas, y hacer memoria de tantas cosas dolorosas, pero espero que les sirva de algo esta historia…
De mi infancia solo recuerdo sentimientos y casi nada de momentos, recuerdo un constante sentimiento de soledad y de cansancio pero a la vez, otros de amor y alegría, solo puedo contar de esta etapa tan difusa para mí que me amaron mucho que fui una consentida y no lo niego, pero siempre está la otra cara de la moneda y esta es que mi padre no valía la pena, siempre ha sido un imbécil, irresponsable y manipulador que solo daño a mamá incluso estando embarazada de mi y por ello siendo solo un feto comencé a recibir ese daño y así crecí. Por otra parte la familia de mamá es una manada de hienas esperando la oportunidad para atacarte por la espalda y comerte hasta los huesos, claro está que yo siendo una inocente niña no entendía nada y solo me doblegaba a quien me consentía y hacia que perdurara mi cuento de hadas. Cuando mis padres se separaron todo cambio en mi y en mi entorno aunque solo tenía 8 años, sufrí mucho con esto porque era estúpida y creía que tenía un papa genial, pero que lejos estaba de la realidad, porque mi padre era, es y será hasta el día de su muerte un mierda, bueno de ahí que comenzó mi cambio y me saltare un par de años para no aburrirlos ni hacer esto tedioso ¿bueno? –
Claro Al es tu historia, cuéntamela como mas cómoda te sientas- Dijo la periodista con una mirada cariñosa, mientras yo me bajaba de mi cama y me dirigía al alfeizar de mi ventana donde siempre me gustaba apreciar ese cerezo que estaba al costado de mi ventanal, me acomode en el y tome aire para poder continuar cuando Lucy mi enfermera irrumpió en mi habitación
¿Todo en orden por aquí?- pregunto con su dulce mirada
Sí, claro Lucy todo está bien- dije yo con una sonrisa falsa en la cara
Bien, volveré a la hora que deben retirarse, permiso- y cerró la puerta con llave de mi habitación

comenten y hagan publicidad pliss!!!!!!! gracias liiz
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